Tag Archive: Iberian Lynx


23 julio 2013

Un estudio, liderado por el científico español Miguel Araújo y publicado en la revista Nature Climate Change advierte de que el Lince Ibérico se extinguirá en los próximos 50 años si las políticas de conservación no tienen en cuenta los efectos del cambio climático. Extender su población a nuevos hábitats podría salvar la especie.

España, año 2063. Varios grupos de niños del futuro pasean por lo que fue el Parque de Doñana y una profesora del futuro les explica ante un holograma: «Mirad niños, éso que parece un gato salvaje, pardo, con manchas y bigotes y esas orejas tan particulares, era el Lynx Pardinus, el felino más amenazado del mundo y símbolo de la fauna Ibérica hasta su desaparición». «¿Pero no queda ninguno?¿pero ninguno ninguno?»- pregunta ansioso uno de los estudiantes. «Ni uno», le responde con pena la profesora.

Para quienes conocen la larga trayectoria de programas, proyectos de cría en cautividad, repoblaciones y fondos que se han dedicado en este país para la protección y el cuidado de nuestra especie más emblemática, el Lince Ibérico, esta escena es tan temida como probable.

Actualmente, según el censo de 2011, en Andalucía sobreviven en libertad unos 312ejemplares de Lince Ibérico. Para la supervivencia y conservación de estos felinos se han invertido hasta la fecha unos 100 millones de euros, un dinero que, según un grupo internacional de científicos, liderado por el investigador del CSIC Miguel Araújo, no servirá para nada si no se replantean los actuales planes de gestión de la especie.

«Nuestros modelos muestran que el cambio climático provocará un rápido y brusco declive del lince ibérico y probablemente extinguirá la especie en 50 años, pese a los actuales esfuerzos para su conservación. Las únicas dos poblaciones que quedan no serán capaces de expandirse ni de adaptarse a tiempo a los cambios», ha explicado Araújo.

Su localización actual, limitada al suroeste de la Península, Doñana y Sierra Morena, conlleva una alta vulnerabilidad frente a los cambios en la calidad del hábitat y en la abundancia de sus presas y, como explica el estudio publicado en la revista Nature Climate Change, los individuos que quedan están amenazados por la caza furtiva, los atropellos, la pérdida de su hábitat y la falta de su alimento fundamental: el conejo. Además, el aumento de temperatura asociado al cambio climático podría convertir en hostiles las zonas donde actualmente se concentran los esfuerzos por reintroducir al lince ibérico, según los investigadores.

Los planes de conservación habituales consisten en mejorar su hábitat, llenar el campo de conejos y minimizar el resto de amenazas. Para el equipo científico, que incluye investigadores de las universidades de Stony Brook (EEUU) y Adelaida (Australia), el aumento reciente en el número de individuos de lince ibérico demuestra que, al menos a corto plazo, las medidas actuales de conservación funcionan. Sin embargo, por el reducido número y la fragilidad de sus poblaciones, estas medidas no son suficientes y es necesario «un programa de reintroducción cuidadosamente planeado, que tenga en cuenta los efectos del cambio climático, la abundancia de presas y la conectividad entre hábitats a largo plazo para evitar la extinción del lince este siglo».

En busca de nuevos hábitats

Para estos científicos, los planes de reintroducción de la especie deben incluir factores de cambio climático, la única manera de aumentar su población.

«Los planes de reintroducción deberían plantearse en otras zonas históricamente asociadas a esta especie que en el futuro presenten las condiciones adecuadas», ha explicado el investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC y director de esta investigación, Miguel Bastos Araújo.

La investigación ha detectado más de 40 áreas en la mitad norte de la península Ibérica, climáticamente susceptibles de albergar al lince ibérico hacia la mitad del siglo XXI. Estas áreas, explican, podrían ofrecer tanto conejos como un hábitat continuo, incluso con el cambio climático. Así, calculan, la población de linces ibéricos podría llegar a 900 ejemplares en el año 2090.

Además del clima, la abundancia del conejo de monte (su única presa), las alteraciones en el uso del suelo o la falta de conectividad entre los hábitats ocupados por este animal son otras de las variables que han tenido en cuenta el equipo de investigación durante los cinco años de estudio.

En cuanto a la conectividad entre los hábitats, Damien Fordham, de la Universidad de Adelaida y primer firmante del artículo, ha subrayado: «Si no se llevan a cabo las medidas de gestión pertinentes, la desconexión entre estas zonas reducirá la viabilidad de las poblaciones reintroducidas».

Para Miguel Ángel Simón, biólogo y director del Proyecto europeo LIFE-Lince en Andalucía, el estudio confirma la nueva línea de trabajo del Proyecto Life Iberlince en el sentido de iniciar reintroducciones en nuevas zonas de la Península Ibérica y Portugal.

«La verdadera limitación es encontrar áreas con densidades aptas de conejo y el conejo suele vivir en zonas áridas y secas… Ya estamos desarrollando trabajos para evaluar las densidades de conejo en toda Iberia», explica Simón.

Según el responsable de LIFE-Lince  el programa de conservación del lince ha ido evolucionando por sus pasos lógicos. En una primera fase (2002/2006) iniciaron los trabajos para evitar su extinción con la cría en cautividad y el mantenimiento de hábitats. En una segunda fase (2006/2011) se trató de recuperar territorios perdidos en Andalucía yconsiguieron la reintroducción del lince en Guadalmellato (Córdoba) y Guarrizas (Jaén)y, ahora, en una tercera fase del programa (2011) se está intentando recuperar poblaciones más al norte dentro de la Península Ibérica, en Extremadura, Castilla La Mancha y en Portugal.

El objetivo del proyecto LIFE, premiado por la Unión Europea como uno de los mejores proyectos medioambientales, es incrementar la población de este felino en un 66 % en los próximos cinco años disminuyendo el grado de amenaza de la especie. El Proyecto LIFE Iberlince tiene un carácter transnacional donde participan administraciones, empresas, asociaciones y organizaciones no gubernamentales con el objetivo común de aumentar las poblaciones de este felino y de recuperar para la especie territorios de la Península Ibérica, en los que antes tuvo presencia Extremadura, Castilla-La Mancha y Portugal.

Los programas de conservación han sido fundamentales para la recuperación de la especie, que ha triplicado su número de ejemplares desde 2001, cuyo censo contaba poco más de 100 linces entre los dos principales núcleos de población.

Antonio Sabater

Antonio Sabater

Vía: Antonio Sabater
  • La población de esta especie se triplica en una década. La UE premia al proyecto andaluz, que ahora llega a otras comunidades y a Portugal

13 julio 2013

El lince ibérico (Lynx pardinus) sale del largo túnel en el que se encontraba hasta hace apenas una década y que hizo temer incluso por su extinción. La población de esta especie amenazada se ha triplicado desde que en 2002 se puso en marcha el primer programa de conservación del lince en Andalucía. Un programa que ha sido nuevamente reconocido por la Unión Europea y que ahora, en su tercera edición, se va a extender a las comunidades de Extremadura, Castilla-La Mancha y Murcia, además de a Portugal.

Pero hasta la liberación de Jazz y Janinha, los dos últimos cachorros de lince soltados el mes pasado en el entorno de Guarrizas, en Vilches (Jaén), el camino no ha sido fácil. “El diagnóstico que nos encontramos al principio era dramático; no solo había muy pocos linces en Sierra Morena y en Doñana, sino que tampoco había conejos, con lo cual la posibilidad de extinción era algo real”, sostiene Miguel Ángel Simón,director del Programa de Recuperación del Lince Ibérico en Andalucía. Está claro, por tanto, que el objetivo del primer proyecto Life del Lince no era otro que evitar la extinción de este felino.

Incluso la creación, dos años después, del programa de cría en cautividad del lince (con cuatro centros que funcionan en red) fue el reconocimiento tácito de las dudas que había para la supervivencia de esta especie. “Con ese programa queríamos tener un paracaídas por si se extinguía el lince”, admite Simón, que antes de coordinar el proyecto andaluz fue pionero en la conservación del lince en la Sierra de Andújar. “Me dieron cinco millones de las antiguas pesetas y con eso pude hacer varios cercados para la repoblación y comprar una cámara para el trampeo fotográfico”, recuerda este biólogo jiennense.

 

El proyecto cuenta con un presupuesto de 26 millones de euros, cofinanciado por la Unión Europea (40%) y la Junta de Andalucía (60%)

El primer censo realizado dentro del programa de conservación constató la existencia de 53 ejemplares en Sierra Morena (entre los parques naturales de Cardeña y Andújar) y otros 41 en Doñana y en su periferia. Hoy, más de una década después, la población de linces en Andalucía es de 312 ejemplares. No sólo se ha duplicado en los dos núcleos tradicionales, sino que el censo ha crecido gracias a la reintroducción llevada a cabo en nuevos territorios linceros, como Guadalmellato (Córdoba) y Guarrizas (Jaén). Son zonas seleccionadas por la calidad de su hábitat, pero sobre todo por las altas densidades de conejos, principal sustento alimenticio del lince.

“El incremento de las poblaciones ha sido posible gracias a los convenios de colaboración con propietarios de fincas y sociedades de cazadores”, destacó el consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Luis Planas, cuando recogió en Bruselas el premio al segundo proyecto Life del Lince en Andalucía 2006-2011, considerado como la mejor iniciativa de conservación que se ha ejecutado en Europa con cargo a los presupuestos comunitarios. De los nueve millones de euros del primer proyecto se pasó a los 26 millones del segundo, cofinanciado al 40% con fondos europeos y el 60% restante por la Junta de Andalucía y otros socios colaboradores. Un trabajo en el que se han implicado asociaciones de cazadores (FAC, Ateca, Aproca) y organizaciones no gubernamentales (EEA-Andalucía, Fundación CBD, Secem y WWF / Adena) además de los 150 convenios suscritos con propietarios de fincas.

En el segundo proyecto Life se incidió en reforzar las poblaciones en el entorno de Doñana. La baja variabilidad genética del lince en esta zona se intentó compensar con la liberación de linces procedentes de Sierra Morena. Ya se han realizado cuatro sueltas, pero ninguno dejó tanta huella como Caribú, un macho que causó furor entre las hembras del entorno de Aracena. Tanto es así que el 61% de los cachorros nacidos el año pasado en Doñana son descendientes de ejemplares procedentes de Sierra Morena.

Caribú llegó también hasta Portugal, y quizá eso sirvió de germen para que el país vecino pidiera su inclusión en el nuevo Life que ahora empieza su andadura bajo el nombre de Iberlince, dotado con 34 millones de euros. Este año se va a empezar a definir las áreas de reintroducción del lince ibérico en Portugal, Extremadura y Castilla-La Mancha, para recuperar las poblaciones de esta especie en la Península Ibérica. “En mayo de 2014 estaremos en condiciones de hacer las primeras reintroducciones en estos territorios”, apunta Miguel Ángel Simón.

Los expertos creen viable la expansión del lince a estos territorios, aunque antes habrá que sortear no pocos obstáculos. El primero, y más preocupante, es el de las menguadas poblaciones de conejos, la principal presa del lince. La aparición, primero, de la mixomatosis y, más tarde, de dos importantes brotes de la enfermedad hemorrágica vírica ha encendido las alarmas entre los conservacionistas. El límite para garantizar la supervivencia es de un conejo y medio por hectárea, una cifra que en Andújar y en Doñana se salva por los pelos.

Otras amenazas a las que se enfrenta este felino son los atropellos en carreteras y el furtivismo, que destacan entre las 107 muertes de linces registradas entre 2002 y 2012. Con todo, el balance del programa es alentador. “Ahora la situación es esperanzadora, pero sin caer en el triunfalismo”, resume Simón.

 

El respaldo social, principal reto para la recuperación

El lince ibérico empieza a ser también un atractivo para los amantes del turismo de naturaleza. Ya se han constatado una decena de empresas —algunas de ellas extranjeras— que se dedican a organizar visitas guiadas a territorios linceros de Sierra Morena y Doñana. Sin embargo, todavía parece que los programas de recuperación no han calado del todo entre la población. “Los ciudadanos de la sierra de Andújar todavía no ven al lince como algo suyo”, indica Alberto Puig, biólogo y jefe del área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Andújar.

Puig cree que la balanza entre la conservación y el desarrollo en el tema del lince está claramente desnivelada hacia la primera. “No hay una apuesta decidida institucional para que la rentabilidad social de este programa llegue a los ciudadanos”, sostiene Puig. A su juicio, el parque de la Sierra de Andújar podría ser equiparable al de Serengueti, en Tanzania, por su alta biodiversidad. Pero lamenta que aquí se pongan restricciones a actividades como la caza fotográfica o al senderismo.

La Junta, en cambio, sí cree que el programa de recuperación del lince ibérico trasciende a la población. Como ejemplo, destaca los 31 empleos y los 30.000 jornales generados en las zonas linceras de Huelva, Córdoba y Jaén, o los trabajos forestales para la mejora de hábitats de los que se han beneficiado 486 pymes andaluzas.

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Un lince ibérico en Villafranca de Córdoba./ Rafael Alcaide (EFE)

 

14 junio 2013

Feria, macho nacido en 2009, era un macho adulto territorial de la zona norte de Coto del Rey

Técnicos de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio adscritos al proyecto Life Iberlince han recogido esta madrugada el cadáver de un ejemplar de lince ibérico (Lynx pardinus) en el kilómetro 15,200 de carretera que une los municipios de Hinojos y Villamanrique de la Condesa, tras recibir el aviso de agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil.

Tras certificar la muerte por atropello y comprobar que se trataba de un macho de 4 años de edad, de nombre Feria, el animal ha sido trasladado al Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre (CAD) de la Junta de Andalucía donde se le está practicando la necropsia.

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Vía: lifelince.org
11 junio 2013

Dentro del proyecto LIFE IBERLINCE ‘Conservación y reintroducción del lince ibérico (Lynx pardinus) en Andalucía’

La mayoría de los estudios sobre la depredación de ganado en España se han centrado en los lobos y se ha prestado escasa atención a otro tipo de conflictos en las especies más pequeñas. 

Dentro del proyecto LIFE IBERLINCE ‘Conservación y reintroducción del lince ibérico (Lynx pardinus) en Andalucía’, un equipo de científicos ha hecho un seguimiento durante seis años de los hábitos de caza de los linces en lugares con población próxima. En los ocho años que lleva esta iniciativa, se ha triplicado el número de linces en España.

“Hemos contabilizado un total de 40 ataques a animales de granja que implican 716 muertes en el área de Andújar-Cardeña, uno de los dos núcleos –junto con Doñana– en el que se localizan ejemplares de esta especie en peligro de extinción”, declara a SINC German Garrote, coautor del estudio e investigador de dicho proyecto.

Aunque la mayoría de estos ataques (78%) se produjeron contra aves de corral, la depredación de ovejas causó mayores pérdidas económicas.

“Muy posiblemente cuando el lince se distribuía por toda la península estos ataques eran comunes, pero como ahora tienen una distribución muy restringida y, hasta hace pocos años, escaso contacto con animales domésticos, no se daba este conflicto. Ahora que se vuelve a expandir está llegando a lugares más habitados”, señala el experto.

Compensaciones a los granjeros

En paralelo al programa de conservación, el grupo creó un  sistema de compensación para mitigar las consecuencias del conflicto entre humanos y linces en esta zona. “Son pagos por daños a los ganaderos en lugares donde se han dado los ataques”, apunta Garrote.

A nivel económico estos daños son poco significativos en comparación con el dinero invertido en su conservación. Sin embargo, el equipo ha comenzado ya a hacer vallados eléctricos para evitar los ataques a ovejas, con un resultado óptimo.

“Lo que pretendíamos con este estudio era ver cuál es el conflicto, demostrar que los ataques suceden y ver cómo solucionarlos, para adelantarnos a problemas que puedan surgir en el futuro con esta especie que coloniza áreas más desarrolladas, como ocurre con el lobo, cuyo conflicto está mucho más generalizado”, concluye el investigador.

Referencia bibliográfica:
 
 Germán Garrote, Guillermo López, José M. Gil-Sánchez, Eva Rojas, Manuel Ruiz, José F. Bueno, Santiago de Lillo, Javier Rodriguez-Siles, José M. Martín, Joaquín Pérez, Maribel García-Tardío, Gerardo Valenzuela,  Miguel A. Simón “Human–felid conflict as a further handicap to the conservation of the critically endangered Iberian lynx.

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10 junio 2013
  • En 6 años 716 ejemplares murieron en Andalucía en 40 ataques de linces.

  • El 78% eran gallinas aunque las mayores pérdidas fueron por muertes de corderos.

  • Los pastores eléctricos están resultando eficaces para frenar los ataques.

El exitoso programa de recuperación del lince ibérico (‘Lynx pardinus’) está devolviendo a los campos españoles esta emblemática especie que hasta hace poco se encontraba al borde de la extinción. En apenas una década el Proyecto Life Iberlince ha logrado triplicar el número de ejemplares en España. Si en 2002 quedaban menos de un centenar, en la actualidad hay alrededor de 300 linces en Andalucía y se prevé que en los próximos años se creen nuevas poblaciones en Extremadura, Castilla-La Mancha y Portugal.

Pero la puesta en libertad de los ejemplares criados en cautividad está causando también un efecto indeseado: un aumento de los ataques de linces a animales de granja. Tras realizar un seguimiento de los hábitos de caza de estos felinos durante seis años, un equipo de investigadores del Proyecto Life Iberlince ha contabilizado 40 ataques a animales de granja, que han causado la muerte de un total de 716 ejemplares.

Según detallan en este estudio, publicado recientemente en la revista ‘European Journal of Wildlife Research’, el 78% de los animales muertos eran aves de corral. No obstante, las mayores pérdidas económicas fueron debidas a los ataques a corderos por la mayor cuantía de las indemnizaciones del programa de compensación: “Los linces sólo suelen atacar a corderos menores de 15 días, y por cada muerte al ganadero se le indemniza con el precio de mercado, que ronda los 60 euros, mientras que por cada gallina se pagan unos cinco o seis euros”, explica Germán Garrote, biólogo del Proyecto Life Iberlince y de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de la Junta de Andalucía y coautor de este estudio.

 

Convivencia con el hombre

La investigación, realizada entre 2006 y 2012, se ha llevado a cabo en el área de Andújar-Cardeña, uno de los dos núcleos en los que hay linces ibéricos junto con Doñana.

Germán Garrote señala que el objetivo es adelantarse a los problemas de convivencia para buscar soluciones y evitar conflictos como los que se dan con el lobo ibérico: “Además del programa de compensaciones a ganaderos y granjeros, otra parte del proyecto de recuperación del lince consiste en prevenir los conflictos entre esta especie y los humanos”, explica Garrote a ELMUNDO.es en conversación telefónica.

El biólogo subraya que no hay motivos para la alarma: “El programa de reintroducción del lince está siendo un éxito y, poco a poco, este animal que hasta ahora sólo se encontraba en zonas muy recónditas del Parque de Doñana o Andújar empieza a colonizar zonas urbanizadas, en las que hay hay casas y pequeñas granjas o rebaños de ovejas. Se trata de prevenir y aportar soluciones desde ya”.

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Pastores eléctricos

Entre las medidas de prevención implantadas con éxito destacan los denominados pastores eléctricos, es decir, recintos con vallas electrificadas de un metro y medio de altura. “El 90% de los lugares donde ha habido ataques eran gallineros sin protección. Los hemos cubierto y en el 90% de ellos no ha vuelto a registrarse ningún ataque”, asegura.

El conejo silvestre es la base fundamental en la dieta del lince ibérico, que caza solo y suele lanzarse contra su persa tras aguardarla: “Los ataques a animales domésticos son más bien anecdóticos aunque cuando suceden provocan pérdidas. Por ejemplo, a un granjero hubo que indemnizarle con más de 1.000 euros tras sufrir un ataque de lince, por lo que sí compensa instalar los pastores eléctricos, que tienen un coste de unos 700 euros y son una inversión a largo plazo”, añade Garrote.

El tipo de rebaño condiciona, lógicamente, su vulnerabilidad ante el lince. “Los intensivos están guardados prácticamente todo el día. Cuando salen van acompañados por perros y por el pastor, por lo que los ataques son anecdóticos, de vez en cuando matan a algún cordero pero no merece la pena hacer la inversión”, señala el biólogo. “Pero hay un par de rebaños grandes, de 1.000 y 500 ovejas respectivamente, que por el día están en libertad y por la noche no siempre se encierran. En estos casos el vallado eléctrico protege a los animales de forma eficaz”.

El biólogo asegura que no hay temor entre los ganaderos y granjeros de la zona. Es más, destaca la colaboración con ellos: “No están preocupados porque ven que nos estamos adelantando al problema. Y cuando se han producido ataques las indemnizaciones son casi inmediatas, no pasa un mes desde el ataque sin que las hayan cobrado”, señala.

¿Se distingue fácilmente el ataque de un lince del de otros predadores, como los zorros? “En los gallineros es más complicado si no hay huellas, pero cuando se trata de un ataque a un animal grande, como el cordero, se distingue rápidamente si ha sido un lince o un zorro por su forma de morder. Otros depredadores sin embargo, como el puma y el jaguar, tienen una forma de atacar parecida y en Sudamérica a veces tienen problemas para diferenciarlos”, explica el biólogo.

Además, los linces suelen volver al día siguiente para seguir con el banquete, ya sea para devorar otra gallina de las que mató el día anterior o para seguir comiéndose el cordero que suele semienterrar cuando está saciado para que le sirva de alimento durante más tiempo: “En cuanto se produce un ataque nos llaman y colocamos cámaras trampa que nos permiten confirmar si ha sido un lince”, añade.

Las épocas más conflictivas con los corderos coinciden con los partos de las ovejas, en diciembre-enero y abril-mayo: “Tras la instalación de los pastores eléctricos en dos rebaños no se han producido ataques en abril-mayo”, afirma esperanzado.

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10 junio 2013

Científicos del proyecto LIFE IBERLINCE han estudiado durante seis años los comportamientos de caza del lince ibérico (Lynx pardinus) hasta contabilizar un total de 40 ataques con 716 muertes a animales de granja. Su resultado indican que, aunque las pérdidas económicas no son altas, este comportamiento aumenta, por lo que se deben crear programas paralelos a su conservación que eviten los conflictos

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Un lince ibérico (Lynx pardinus) apodado ”Felix”, junto a los restos de un cordero./ German Garrote

La mayoría de los estudios sobre la depredación de ganado en España se han centrado en los lobos y se ha prestado escasa atención a otro tipo de conflictos en las especies más pequeñas. 

Dentro del proyecto LIFE IBERLINCE ‘Conservación y reintroducción del lince ibérico (Lynx pardinus) en Andalucía’, un equipo de científicos ha hecho un seguimiento durante seis años de los hábitos de caza de los linces en lugares con población próxima. En los ocho años que lleva esta iniciativa, se ha triplicado el número de linces en España.

“Hemos contabilizado un total de 40 ataques a animales de granja que implican 716 muertes en el área de Andújar-Cardeña, uno de los dos núcleos –junto con Doñana– en el que se localizan ejemplares de esta especie en peligro de extinción”, declara a SINC German Garrote, coautor del estudio e investigador de dicho proyecto.

Aunque la mayoría de estos ataques (78%) se produjeron contra aves de corral, la depredación de ovejas causó mayores pérdidas económicas.

“Muy posiblemente cuando el lince se distribuía por toda la península estos ataques eran comunes, pero como ahora tienen una distribución muy restringida y, hasta hace pocos años, escaso contacto con animales domésticos, no se daba este conflicto. Ahora que se vuelve a expandir está llegando a lugares más habitados”, señala el experto.

Compensaciones a los granjeros

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Lince en un gallinero / G.Garrote
 

En paralelo al programa de conservación, el grupo creó un  sistema de compensación para mitigar las consecuencias del conflicto entre humanos y linces en esta zona. “Son pagos por daños a los ganaderos en lugares donde se han dado los ataques”, apunta Garrote.

A nivel económico estos daños son poco significativos en comparación con el dinero invertido en su conservación. Sin embargo, el equipo ha comenzado ya a hacer vallados eléctricos para evitar los ataques a ovejas, con un resultado óptimo.

“Lo que pretendíamos con este estudio era ver cuál es el conflicto, demostrar que los ataques suceden y ver cómo solucionarlos, para adelantarnos a problemas que puedan surgir en el futuro con esta especie que coloniza áreas más desarrolladas, como ocurre con el lobo, cuyo conflicto está mucho más generalizado”, concluye el investigador.

10 junio 2013

An Iberian lynx has been photographed in western Portugal following an incredible 250 kilometre journey from Spain, reports Portugal’s Institute for Nature Conservation and Forestry (ICNF).

The photographs, captured by a camera trap in Vila Nova de Milfontes on Portugal’s west coast, came as a surprise as these animals have not been seen in the area for decades.

In an exemplary case of inter-agency cooperation, the hunting association that took the pictures passed these straight to the Portuguese environmental protection authorities and ICNF who immediately set out to learn more.

Eighteen days later, the lynx was photographed again – this time in daylight – and was identified as a two year old male known as Hongo, originally from Doñana National Park in Andalucía.

A string of good news for lynx conservation

This is the latest in a string of good news for the Iberian lynx – the world’s rarest cat species – whose numbers have fallen by over 90%. Its decline is largely as a result of habitat loss and a severe reduction in rabbit numbers (its main prey) due to disease, although deaths from hunting, accidental trapping and road collisions have also contributed to falling numbers.

In 2003, Fauna & Flora International (FFI) and Portuguese partner Liga Para a Protecção Da Natureza (LPN) began work to secure a landscape corridor for the Iberian lynx, with help from the Halcyon Land & Sea fund. This project has successfully negotiated land management agreements for over 18,500 hectares, which are being managed for the recovery of lynx habitat and prey (rabbits).

In 2010, the team was rewarded with news of the first verified record of a lynx in Portugal for nearly a decade, which was tracked using a radio collar in the region where the project operates.

This latest sighting follows news of a record-breaking season at the Iberian lynx breeding centre, and offers yet more evidence that conditions for the lynx may be improving.

“Since work began, we’ve hoped that the lynx might one day repopulate the eastern side of Portugal which borders the Sierra Morena mountains and links well to known breeding populations in Spain, so the news that a lynx has been spotted all the way across the country has both surprised and delighted those working to conserve these animals,” said Paul Hotham, Regional Director of FFI’s Eurasia programme.

“This signals several positive developments for the Iberian lynx,” he continued. “Firstly, it shows that habitat conditions, with some persistence on the part of the lynx, may be sufficient to enable other animals to move into Portugal from Spain. Secondly, the level of awareness and understanding of the lynx’s situation that now exists in Portugal enabled effective cooperation between local hunters – who reported the sighting – and the conservation sector. The sighting is hugely significant for Portuguese conservation.

“What’s more, the discovery of a lynx this deep into Portuguese territory, and the fact that they managed to photograph it, offers a huge morale boost to all those who have been working so hard to conserve these beautiful cats,” he added.

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26.03.2013

Especialistas del Instituto Leibniz para los Zoos (IZW), Alemania, aseguran que están a un paso de salvar al felino más amenazado del mundo, el lince ibérico (Lynx pardinus). Paradójicamente, la solución es castrar a las hembras.

Según estiman los científicos, hoy en día la población mundial de linces ibéricos en su hábitat natural no supera los 315 individuos. Sin embargo, un logro de expertos alemanes da a esta especie una nueva esperanza. Comunican que por primera vez en la historia lograron recoger y preservar embriones del felino.

Castrando una hembra de lince ibérico llamada Saliega en el Parque Natural de Doñana (España) para acabar con un tumor mamario que tenía, los zoólogos lograron obtener sus óvulos no fertilizados y congelarlos. Operando a otra hembra, Azahar, esta vez en Silves (Portugal) para sacarle los ovarios (en dos ocasiones el animal había tenido problemas muy graves en el parto y los zoólogos optaron por no dejar que se quedara preñada de nuevo para salvarle la vida), los especialistas del Instituto Leibniz lograron obtener tanto óvulos no fertilizados como embriones.

Ahora aseguran que su intención es fertilizar artificialmente los óvulos no fertilizados e implantar tanto estos óvulos como embriones ‘originales’ en hembras de otra subespecie. Pronostican que el vientre de alquiler más conveniente sería el de un lince boreal (Lynx lynx), el representante más común y conocido del género Lynx.
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12.02.2013
  • Siete fallecieron por atropello y otros seis por furtivismo

El año pasado se localizaron en Andalucía 21 ejemplares de lince ibérico muertos, siete de ellos por atropello y otros seis por furtivismo, según han informado este martes fuentes del programa LIFE para la conservación de este felino.

Otros tres linces fallecidos lo fueron por peleas con otros animales, dos más a causa de enfermedad (leucemia felina) y en los tres casos restantes no fue posible identificar la causa de la muerte.

De los 21 linces muertos identificados el año pasado, 16 fueron localizados en Sierra Morena y los cinco restantes en Doñana.

Tres de los siete linces atropellados mortalmente fueron encontrados en la comarca cordobesa de Guadalmellato, donde la Junta de Andalucía impulsa la primera reintroducción de esta especie en España.

El proyecto LIFE para la conservación de este felino ha informado de que, ante esta situación, técnicos de este programa junto con un representante de la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía “están estudiando los distintos puntos de atropellos y valorando qué medidaspueden implementarse para hacer más seguro el tránsito de los linces en esta zona”.

Otros dos linces mortalmente atropellados cuyos cadáveres se localizaron en 2012 pertenecían a la población de Andújar-Cardeña, en Sierra Morena, y los dos restantes, a la de Doñana.

Con todo, el programa LIFE sostiene que “los atropellos, pese a ser la causa de muerte encontrada más frecuentemente durante 2012, no ha sido la principal causa de mortalidad de lince ibérico”.

La mayoría de los seis linces fallecidos por furtivismo el año pasado lo fueron por capturas ilegales mediante cepos o lazos y los dos ejemplares fallecidos por enfermedad, “resultaron ser positivos por diagnóstico molecular al virus de la leucemia felina”.

Ejemplar de lince ibérico en Doñana. | CSIC