10 octubre 2013

Los cepos, los lazos y el uso de venenos, auorizados años atrás y aún permitidos para capturas muy selectivas en algunos lugares, constituyen una amenaza para la fauna ibérica, pero además pueden frustrar proyectos de conservación de especies al borde de la extinción en los que se hacen inversiones millonarias.

Un ejemplo: durante las últimas décadas se han invertido ingentes recursos (económicos, científicos y humanos) para recuperar el águila imperial ibérica, un animal emblemático y estrictamente protegido que, gracias los sucesivos proyectos de recuperación, ha conseguido asentar su población, pero que se encuentra todavía catalogado como “en peligro de extinción”.

Hace pocos días, los técnicos del Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA), una ong afincada en Madrid desde hace más de treinta años, fueron requeridos para retirar el cadáver de una gran rapaz, y primero comprobaron que se trataba de un águila imperial y después que en su cuerpo habían impactado cincuenta perdigones.

El presidente de GREFA, Ernesto Álvarez, ha asegurado que durante la media veda de caza de este año ha aumentado el número de animales pertenecientes a especies no cinegéticas que han sido tiroteados y envenenados, y ha advertido de que ésa es “una señal de alarma” que indica lo que puede estar ocurriendo en el campo, ya que sólo ingresa en los centros de recuperación una parte mínima de los animales heridos.

España, el país con más proyectos medioambientales financiados por la UE

España es este año además el país europeo con más proyectos medioambientales financiados por la Unión Europea dentro de la convocatoria Life+, el instrumento financiero de la UE para el medio ambiente.

Los setenta proyectos Life+ españoles seleccionados por la UE -que se suman a decenas de programas cuya ejecución es plurianual- están dotados con un Lifepresupuesto global de 125 millones de euros, cantidad aportada por la UE, el Gobierno central, comunidades autónomas, fundaciones públicas y privadas, ong y numerosas empresas.

Entre esos proyectos destacan algunos relacionados con la conservación y la reintroducción de especies amenazadas o la restauración de hábitats donde “residen” esas especies, como el quebrantahuesos, el lince, el águila perdicera o el oso pardo.

El pasado año, cuatro osos pardo murieron envenenados en la provincia de Palencia, y en Navarra un sólo atestado de la guardería forestal plasmó la recogida de 138 rapaces muertas, algunas de ellas también muy protegidas, a causa del veneno.

Sólo en la provincia de Asturias se han retirado durante los últimos veinte años más de 1.500 lazos, y durante los últimos años ha proliferado la utilización de la “liga” o pegamento para capturar aves, una práctica especialmente dañina por tratarse de un método no selectivo que atrapa todo tipo de pájaros.

En la imagen, un ejemplar de milano real recuperado en el hospital de fauna silvestre del Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA). FOTO: Raúl Casado/EFE

En la imagen, un ejemplar de milano real recuperado en el hospital de fauna silvestre del Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA). FOTO: Raúl Casado/EFE

Ernesto Álvarez ha aseverado que los venenos o los cepos “jamás” actúan de una forma selectiva, y ha apuntado que sí pueden hacerlo algunos tipos de lazos pero requieren un seguimiento muy intensivo para evitar que puedan dañar a especies que no se persiguen y altamente protegidas.

Los proyectos para recuperar al lince ibérico se han sucedido durante las últimas décadas, y el proyecto europeo Life+ “Iberlince” -que involucra a la UE, a varias comunidades autónomas y a numerosas ong y asociaciones- es uno de los programas europeos que cuenta con una mayor dotación económica.

En el marco de este programa, y tras la liberación de varios ejemplares durante los últimos años en diferentes zonas de España, se plantea la “suelta” de animales en lugares como Ciudad Real, el Parque Nacional de Cabañeros y en Extremadura.

Los cazadores, socios imprescindibles

Pero parte del éxito de esos proyectos depende de que las áreas por las que transiten estén libres de cebos, de trampas, lazos y venenos que pudieran frustrar su recuperación, las inversiones millonarias que se están realizando, y la labor de todas las instituciones y asociaciones implicadas, entre las que se encuentran algunas relacionadas con el sector cinegético.

Las federaciones de caza insisten en que es imposible garantizar una gestión sostenible del territorio y el éxito de los programas de recuperación de especies emblemáticas sin contar con los cazadores, que cuentan -a través de las sociedades locales o de los cotos privados- con millones de hectáreas de terreno en España.

Son además, como han señalado a EFE los responsables de varias de esas federaciones y sociedades locales, los primeros interesados en acabar con el “furtivismo” y las prácticas ilegales de esta actividad.

Por el “hospital” que GREFA tiene en la localidad madrileña de Majadahonda han pasado durante los últimos treinta años más de 40.000 animales heridos, muchos de forma natural pero muchos también víctimas de los disparos furtivos, de cepos y del veneno, y entre ellos numerosos ejemplares de especies muy protegidas.

Difundir el significado y los valores de la Red Natura es el objetivo del proyecto

LOGOTIPO DEL PROYECTO LIFE+ INFONATUR

Life+ “Infonatur”, cofinanciado por la UE y que coordina la Junta de Extremadura, y en el que participan la Diputación de Lérida, el Patronato de Turismo de Gerona-Costa Brava y la Agencia EFE.

 EFE esta comprometida con la difusión de los valores ambientales europeos y la inicitiava LIFE+ de la UE. Actualmente desarrolla dos proyectos de Información y Comunicación para dar a conocer los valores de la Red Natura 2000 de la Unión Europea. Con el apoyo del instrumento financiero LIFE de la Unión Europea.

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