17.03.2013

El coto y la Consejería podrían ser corresponsables

Cajas Trampa

El juzgado de Instrucción número 2 de Valdepeñas ha aceptado a petición de Ecologistas en Acción ampliar la investigación hasta llegar a los responsables de la Junta de Comunidades que habrían autorizado la colocación de cajas trampa en la finca de Castellar de Santiago en el que en agosto del año 2011 murió deshidratada una hembra de lince ibérico, Grazalema, reintroducida unos meses antes en la comarca del valle del Guarrizas en Jaén.

En este caso, el único judicializado por la muerte de linces ibéricos en la provincia de Ciudad Real, en la que no hay población estable de esta especie en peligro de extinción aunque forma parte del programa europeo Iberlince que intenta recuperarlo, hasta la fecha se había determinado que la responsabilidad de la muerte del ejemplar residía tanto en el guarda que colocó la caja trampa como en el dueño de la finca que dio la orden, pero la organización ecologista quiere llegar más lejos y pretende que la administración responda también por haber autorizado la colocación de esas cajas trampas, que si bien no están prohibidas específicamente, “no se pueden instalar en zonas de influencia del lince como esta”, explica Carmen Daimiel, la abogada que representa a los conservacionista en el proceso, empantanado en los juzgados de Valdepeñas.

“No se trata de meter a nadie en la cárcel por meterlo, se trata de ampliar las diligencias hasta quien se tengan que ampliar. Las cajas trampa sólo se pueden colocar con permiso de la Administración, la finca dice que lo tiene en su plan estratégico de caza pero no ha resultado acreditado en el procedimiento si lo pidió o no ni si la Administración lo concedió y eso es lo que queremos que se aclare”, señala Daimiel.

La solicitud, que el juzgado aceptó en octubre y a la que se sumó la Fiscalía de Medio Ambiente, ha retrasado el procedimiento que ya estaba en el trámite de apertura de juicio oral pero para Ecologistas en Acción lo importante es aclararlo todo y que se hagan responsables quienes lo sean.

Que mueran linces ibéricos criados en cautividad y reintroducidos en el medio natural no es un asunto menor. “La Unión Europea invierte millones de euros en esto que las administraciones reciben para preservar y proteger la especie. No se pueden recibir subvenciones por un lado y desentenderse cuando las cosas no funcionan”.

Los conservacionistas pretenden que las cajas trampa, un método de control de predadores (zorros, urracas y gatos) tolerado por la Administración y no selectivo, sean erradicadas de los cotos, “para lo único que parecen selectivas es para atrapar linces”, añade la abogada.

Suelta de lince ibérico

 

No es el primer lince que se suelta y se malogra en la provincia / Lanza

 

 

 

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