Dos ejemplares de lince ibérico cazan un conejo y una perdiz respectivamente. En este vídeo se puede observar las dos técnicas más utilizadas por el lince, la espera (en el caso del conejo) y el rececho (en el caso de la perdiz).

La espera es el posicionamiento del individuo en una zona estratégica donde el paso de conejos esté asegurado. Allí, permanecerá inmóvil a la espera de que su presa se sitúe justo a la distancia de su salto, o bien, una vez localizada ésta, comenzará una operación de rececho para cazarla.

Si tras producirse la maniobra del salto sobre la presa, ésta consigue evitar las zarpas del lince, el felino no suele emprender una carrera desesperada tras ella, sino que prefiere volver a situarse estratégicamente y esperar pacientemente a otro intento de captura.

El rececho es la técnica mejor desarrollada por este felino y consta de varias fases que comienzan con la localización visual de la presa, momento en el cuál, el felino se queda inmóvil y agazapado, pega su cuerpo al suelo y evalúa rápidamente el modo de aproximación más óptimo para no ser detectado. Emprende así, el rececho de su presa oculto entre la vegetación. Conforme la cobertura vegetal sea más escasa la velocidad de aproximación hacia su presa será también más lenta. Si durante esta operación de acercamiento su presa se quedase inmóvil (señal de alerta normalmente), el lince se detiene y permanece estático hasta que ésta reanude su actividad.

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