19.09.2012

En la ciudad de Athens (Georgia, EE.UU.) se realizó un estudio con la “colaboración” de sesenta gatos, cuyos dueños les dejaban vagar fuera de sus casas habitualmente

ESTADOS UNIDOS.- Es fácil ver a algún gato con algún trofeo colgando entre sus dientes, sea pájaro o ratón pero, aparte de estos recordatorios, los felinos capturan muchos más animales en sus andanzas fuera de casa.

En la ciudad de Athens (Georgia, EE.UU.) se realizó un estudio con la “colaboración” de sesenta gatos, cuyos dueños les dejaban vagar fuera de sus casas habitualmente.

Para su seguimiento se les colocó cámaras especiales de vídeo alrededor de sus cuellos. El experimento descubrió que los felinos pasaban un promedio de entre cinco y seis horas fuera de su hogar y que mataban cerca de 2,1 animales por semana, aunque llevan menos de una de cada cuatro de estas víctimas a casa.

Con estos resultados, “The American Bird Conservancy” y “The Willife Society” concluyeron que en Estados Unidos los gatos domésticos matan al año mucho más de los mil millones de animales que estudios previos habían calculado.

Además, sospechan, en base a estas conclusiones, que los gatos son responsables de la muerte de más de 4 mil millones de animales al año, de los que, por lo menos, 500 millones son pájaros.

El estudio fue llevado a cabo por científicos de la Universidad de Georgia y el programa de la Nacional Geographic Society Crittercam.  Y la más dramática de estas conclusiones es la que apunta que la depredación del gato está considerada una de las razones por las cuales una de cada tres especies de aves en América está en declive.

Un cazador obsesivo

Ramón Pérez de Ayala, ingeniero técnico forestal y responsable del proyecto “Life-Lince” para la recuperación del lince ibérico, además de técnico de la organización WWF-Adena, explica lo siguiente: “Es un gran depredador de pequeñas aves y pequeños mamíferos. Su supervivencia no depende de la densidad que de éstos haya en el campo, porque vuelven a su casa a comer, aunque no tengan suficiente comida en el campo. Al contrario que otros depredadores, ellos pueden subsistir con la comida que tienen en casa y, sin embargo, siguen matando en el campo”.

Porque como continúa Pérez de Ayala, “aunque los gatos lleven miles de años domesticados, siguen teniendo un instinto de caza”.

Pero el investigador distingue las diferencias existentes y fundamentales que hay entre los gatos asilvestrados y los que tienen propietario, en cuanto a su capacidad de depredación.

Estas dos clases de gatos “tienen dos problemas por separado. Los gatos domésticos, sobre todo en los pueblos o zonas rurales, andan entrando y saliendo, y vuelven a casa a comer, pero en los alrededores del pueblo donde viven, machacan absolutamente a todas las poblaciones de la vida silvestre, pequeñas aves y pequeños mamíferos. Mientras que a los gatos asilvestrados, si se alejan mucho de los núcleos urbanos, les acaba matando algún  otro depredador”.

Según este experto, los gatos domésticos son tan perjudicales para la biodiversidad que se encuentran incluidos en la lista de las 100 especies invasoras más dañinas del mundo. Se considera que caza más y mejor que cualquier especie canina del mundo.

Desde esas alturas, el gato se coloca en algún lugar de observación desde donde acecha sin ser visto y persigue a su presa para lanzarse ágilmente sobre ella y sin hacer ruido.

Como subraya Pérez de Ayala, “pueden llevar a la extinción de alguna especie, si sus poblaciones se encuentran muy localizadas cerca de cascos urbanos, donde viven los gatos”.

La principal prevención para evitar estas situaciones extremas se encuentra en manos de los mismos propietarios de estos felinos que, como aconseja Pérez Ayala, “no deberían dejarlos libres a la caza y captura de todo bicho viviente, porque la responsabilidad de tener una mascota va más allá de cuidarla y alimentarla. También está el evitar daños tan terribles como la muerte de millones de seres indefensos al año”.

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