12/08/2012

Todos los años miles de animales silvestres (aves, mamíferos, reptiles, etc.) son encontrados heridos, enfermos o debilitados por diferentes causas. El Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de los Villares se ocupa de recoger todos los avisos sobre estas especies accidentadas. Tras este comunicado, la mayoría de particulares, los técnicos del CREA van en busca de estos animales para transladarlos hasta las instalaciones, donde se les da la antención y los cuidados que necesita cada ejemplar en particular, desde reposo y buena alimentación hasta delicadas intervenciones quirúrgicas, con la finalidad de recuperar los ejemplares incapacitados de especies amenazadas y protegidas siendo el objetivo reintroducirlas en el medio con las máximas garantías de éxito.

Una porción considerable de los ejemplares ingresados no se recupera físicamente lo suficiente como para aconsejar su reintroducción. En estos casos, se trasladan a otros centros colaboradores como zoológicos u otro tipo de instituciones que se dedican a investigación o a educación ambiental. El director del CREA de los Villares, Miguel Carrasco, ha comentado que “en muchos casos algunos de los ejemplares irrecuperables se quedan en el centro porque contribuyen a recuperar e integrar a otras especies, por imitación el resto de animales que pueden estar estresados reducen sus niveles de estrés y acaban iniciando el proceso de alimentación y copian algunas conductas, pero siempre teniendo mucho cuidado para que los irrecuperables no pierdan sus instintos ni sean ejemplares amansados”.

Cría en cautividad 

También estos ejemplares irrecuperables se utilizan para los programas de cría en cautividad, con vista a la eventual liberación de su descendencia en el medio natural y así reforzar la poblacion silvestre de la especie amenazada en cuestión. Igualmente, el CREA cuenta con un centro, a dos kilómetros, donde tienen exclusivamente ejemplares irrecuperables, que se usa básicamente para educación ambiental, se reciben visitas sobre todo escolares y se les hace un recorrido por el entorno de las instalaciones explicándoles cuáles las amenazas que tiene la especie y la historia de los ejemplares que hay allí.

Además, Miguel Carrasco ha comentado que “las especies que ingresan aportan un valor tremedo para la conservación en cuanto a que estamos detectando y analizando bien la información, cuáles son las principales causas que están afectando a las especies amenazadas y dónde se están produciendo, con lo cual sabemos cuáles son los puntos negros. De esa manera, podemos priorizar para dirigir las estrategias de conservación de animales en peligro a zonas seguras y con las necesidades de la especie”.

Aparte de esto, el CREA de los Villares, según Carrasco, es un centro de recuperación especializado, preparado y adaptado para recuperar al lince ibérico. Ha comentado que actualmente los dos ejemplares que existen en el centro portan leucemia felina, una enfermedad que provoca una bajada intensa de defensas y que comparada con los humanos se parece más al SIDA, pero ésta sólo afecta a los felinos. Los linces no mueren por esta razón sino por otras enfermedades. A causa de esto, ahora no pueden entrar otros linces, ya que esta epidemia se transpasa por el contacto. El responsable del CREA afirma que “los dos ejemplares se encuentran en muy buenas condiciones, aunque desde el principio se pensaba que no iban a poder sobrevivir”.

El total de ejemplares ingresados en Los Villares durante el primer semestre de 2012 ha sido de 303 animales, de los cuales 289 se encontraban vivos en el momento del ingreso y los 14 restantes se corresponden con los que ingresaron muertos. Durante el año pasado se ingresaron en total 637 ejemplares y según el director del CREA para este año se estima que entrarán de 700 a 900 ingresos. Entre las instalaciones destacan las amplias jaulas donde se hallan las aves, con grandes espacios donde pueden realizar vuelos sin ningún problema; el lugar de los linces, adaptado a las necesidades de esta especie, y la zona de los mamíferos, que ahora mismo no está ocupada, aparte de la UVI y un quirófano.

En estos momentos, el centro cuenta fundamentamente con aves, ya que desde el punto de vista zoológico es el grupo más amplio. Entre ellas destacan ejemplares de autillos, mochuelos, lechuzas, cárabos, cigüeñas, milano negro, milano real, aguilucho cenizo, buitre leonado, buitre negro, búho real, azor, halcón peregrino, águila calzada, garza real, etc, además de dos linces, un galápago leproso, y un lobo. Especies que se espera liberar dentro de muy poco en su lugar de origen.

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