• El trabajo del Infoca y la dirección del viento evitan un desastre ecológico.
  • Crece el número de incendios y la superficie afectada respecto a 2011 y 2010.

Solo tenían a favor la dirección del viento. En contra, el intenso calor, la hora y la zona de pasto en la que arrancó el incendio, que comenzó —por causas que todavía se investigan— a menos de 400 metros de la aldea de El Rocío (Hueva). El fuego que ha mantenido en alerta este fin de semana a los efectivos del plan Infoca quemó 426 hectáreas de pastizal y monte bajo en poco más de siete horas. Las llamas alcanzaron una velocidad de propagación altísima debido a la falta de humedad de la vegetación.

El del sábado es el mayor incendio que se ha producido este verano en Andalucía. Además, se ha registrado dentro de los límites de un espacio natural. Pero los trabajadores del Infoca están satisfechos porque lograron salvar la zona de pinares y evitar así un “desastre ecológico”, según han reconocido los grupos ecologistas. “La zona afectada volverá a estar en perfecto estado con las primeras lluvias”, augura Ernesto Esteso, director del Centro Operativo Regional del Infoca.

El incendio arrancó a las 16.00 del sábado. El aviso se lanzó desde dos de las torretas de vigilancia que hay instaladas en el parque. Los primeros efectivos en llegar fueron los miembros del Centro de Defensa Forestal (Cedefo) de Los Cabezudos, que cuenta con un helicóptero y está ubicado dentro del término municipal de Almonte, donde arrancó el siniestro. Los tres retenes, el vehículo autobomba y las cuatro aeronaves (dos helicóptero y dos aviones) que a las 16.35 estaban ya allí intentaban contener el fuego para que no tomaran rumbo este y entrara en el área de pinares. “Esa zona arbolada es muy importante para muchas especies como el lince”, señala Manuel Delgado, subdirector del Centro Operativo Regional del Infoca.

El incendio de Doñana arrancó en El Rocío, que pertenece a Almonte (Huelva). Pero el término municipal que se vio más afectado por las llamas fue el de la localidad vecina de Hinojos. Manuel Delgado, subdirector del Centro Operativo Regional del Infoca, sostiene que “alrededor del 90% de la superficie quemada es de Hinojos”.

Los ecologistas de WWF y SEO/Birdlife han aplaudido este fin de semana la actuación de los técnicos del Infoca y han pedido que se investigue el origen del siniestro.

El Ayuntamiento de Almonte, gobernado por el Partido Popular, ha sido muy duro con la gestión de la Junta de Andalucía, al achacar el incendio a las restricciones presupuestarias que se han impuesto al plan Infoca. El Consistorio de Almonte sostiene que el Gobierno andaluz “ha jugado con fuego en un lugar emblemático”. “Por desgracia, el tiempo nos ha dado la razón cuando alertábamos sobre estas medidas con las que la Administración autonómica daba la espalda a un espacio de gran sensibilidad ambiental”, ha señalado el Ayuntamiento del PP.

La Junta niega esos recortes. Recuerda que en 2009 se inauguró el Cedefo de Cabezudos, ubicado en el espacio natural. Además, hay una brigada contra incendios radicada en Aznalcóllar. Cuando Almonte criticó hace tiempo los recortes en el Infoca, la Junta respondió que es la consejería la que “define el catálogo de medios” y su redistribución provincial.

Delgado y el director de extinción Rafael Álvarez fueron los que lideraron sobre el terreno el trabajo. El subdirector del Infoca conocía bien la zona: hasta hace poco era el director adjunto del parque de Doñana. “El incendio tenía mucha peligrosidad (…) Era en una zona de transición entre las marismas y pinar llena de matorral”, recuerda Delgado.

A las 20.00 del sábado, cuatro horas después de arrancar el siniestro, trabajaban en la extinción seis retenes, una brigada de especialistas de refuerzo y 11 aeronaves (cinco helicópteros y seis aviones). Los esfuerzos se concentraron en que el eje central del incendio fuera hacia el sur, a la zona de marismas. Finalmente, el fuego se consiguió dar por estabilizado a las 23.30 del sábado y quedó controlado el domingo por la tarde.

El viento fue clave en este siniestro, en el que un centenar de personas trabajaron. Soplaba desde el noroeste, es decir, conducía las llamas hacia la zona de marismas. “Lo normal es viento suroeste”, advierte Ernesto Esteso.

“A simple vista no se detectaron animales muertos”, afirma Delgado sobre el balance del siniestro. Lo que sí han quedado afectadas son varias conejeras, elaborada con tocones de eucalipto, que se habían instalado en la zona para favorecer la expansión de las liebres, el principal sustento del lince.

La Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) está analizando el terreno para elaborar el informe sobre las causas del siniestro, que estará listo en unos días. Esteso y Delgado prefieren no pronunciarse todavía, aunque creen es muy probable que la mano del hombre esté detrás, ya sea por una negligencia o de forma premeditada.

Este incendio es el más importante de este verano. El de mayor extensión (750 hectáreas) de 2012 se registró en la serranía de Ronda (Málaga) en febrero, fuera de la temporada de riesgo.

Después de dos años en los que el número de fuegos y la superficie afectada han bajado de forma considerable en Andalucía, la situación parece que se está revirtiendo, entre otras cosas, por la falta de lluvias acumulada. Hasta el domingo 12 de julio se habían quemado en Andalucía 2.520,66 hectáreas. Son 1.558,7 más que en la misma fecha de 2011 y 2.105,32 más que en 2010.

El número de actuaciones del Infoca también ha aumentado considerablemente. Hasta el domingo se habían producido 659, 263 más que en 2011 y 338 más que el año anterior.

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