Un proyecto de la Junta consigue que el número de ejemplares de este felino en peligro de extinción se multiplique por tres desde que comenzó a funcionar.

13/08/2012

La zona del Guadalmellato ha sido uno de los espacios seleccionados para los trabajos de reintroducción del lince ibérico. Esta zona del norte de la provincia reúne las características necesarias para que este felino pueda reproducirse: es un área cercana a Cardeña-Andújar -lo que facilita la comunicación natural entre zonas de reintroducción- y se trata de una superficie con altas densidades de conejo, único alimento del lince ibérico.

A día de hoy ya hay más de 300 ejemplares de lince ibérico en Andalucía, desde que en el año 2009 se iniciaran las sueltas de este mamífero. El seguimiento intensivo al que se somete la especie deriva de su catalogación como animal en peligro en extinción y es el felino más amenazado del mundo. Los trabajos de la Junta de Andalucía han conseguido que durante los últimos años el número de lince aumente de forma considerable hasta llegar a triplicarse en la última década.

El proyecto más ambicioso que persigue la conservación de este animal es el Life Lince, cuyo principal objetivo es recuperar el hábitat del conejo, dada la disminución en los últimos años de las poblaciones de esta especie. Pero la extinción del lince no sólo se debe a la poca densidad de alimento. La destrucción del hábitat para su desarrollo, además, ha hecho que en lugares donde antes podían vivir diez linces, en estos momentos tan solo sobreviva uno. Esta caída del número de linces en las tres últimas décadas también ha provocado un descenso en la variabilidad genética. Esto, junto al hecho de que sólo existan dos poblaciones en toda Andalucía, limita la conservación de la especie.

El proyecto Life Lince actúa en dos direcciones: aumentar el tamaño de las poblaciones y el crecimiento del número de esos núcleos de linces. El primer camino supone la repoblación de alimento para el felino, la divulgación para la conservación del hábitat de desarrollo y acciones encaminadas a reducir la mortalidad, como son la permeabilización de las vías para evitar los atropellos, la vigilancia constante para que no puedan escaparse y un exhaustivo control sanitario para evitar enfermedades. Respecto al aumento del número de poblaciones las acciones se focalizan hacia la reintroducción de ejemplares en las distintas áreas.

En el último censo que publicó la Junta de Andalucía, relativo a 2011, el número total de linces, -incluyendo Andújar-Cardeña, Guadalmellato, Guarrizas y Doñana-Aljarafe- era de 312. En la provincia se encuentran 18 de ese total, número que ha crecido a lo largo de este año por las liberaciones que se han realizado. Durante enero y febrero se soltaron seis ejemplares en la zona y tan sólo fue necesario recapturar a uno de ellos por pérdida de peso. Es el caso de Hulla, una hembra que el pasado siete de agosto volvió a ser reintroducida en el Guadalmellato.

Un programa conjunto con Life Lince es Iberlince, también desarrollado por la Junta y lanzado el 1 de septiembre del pasado año, busca conseguir un número de poblaciones de individuos suficiente que permita proponer a la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) la reducción de la categoría de amenaza del lince ibérico de peligro crítico a simplemente en peligro.

Anuncios