23/08/2012

El Consorcio Interautonómico del Parque Nacional de los Picos de Europa ha considerado hoy necesario realizar actuaciones de control de la población de lobo en este espacio protegido dado que la población existente puede acabar siendo incompatible con la actividad ganadera e incluso con la conservación de las poblaciones de ungulados silvestres.

Tras la polémica en torno a la autorización de batidas en el Principado para abatir algunos ejemplares, el Consorcio ha recordado que la normativa de planificación de los Picos de Europa busca conservar la ganadería extensiva y garantizar la conservación del lobo ibérico en un nivel poblacional que garantice su conservación.

Este órgano, del que forman parte las tres comunidades que aportan territorio al Parque Nacional (Asturias, Cantabria y Castilla y León), recuerda además que el lobo ibérico no es una especie protegida en nuestro país al norte del río Duero y que su régimen es de especie cinegética en Cantabria y en Castilla y León y no cinegética” en Asturias.

Esta circunstancia implica, añade el Consorcio, que las actuaciones de control que, dentro de la gestión de la especie, haya que adoptar, han de ser realizadas por la propia administración.

El de los Picos de Europa es el único Parque Nacional con lobos pero también el único con población en su interior -diecinueve pequeñas poblaciones se reparten por sus tres vertientes, con unos 1.200 habitantes- que, recuerda el Consorcio, han desarrollado desde tiempos inmemoriales su actividad de ganadería extensiva, advierte.

Según el Consorcio, el lobo, el segundo supredepredador de la fauna silvestre española junto al lince, no tiene prácticamente enemigos naturales y su éxito reproductor es elevado y en los últimos años el seguimiento de la especie en el Parque ha permitido detectar varias camadas de siete y hasta nueve lobeznos.

Además, recuerda que la comisión de gestión del Parque aprobó el 9 de Marzo realizar controles poblacionales que afectan a dos grupos familiares de los cinco o seis que, según los años, ocupan el territorio del espacio protegido, en los que se abatirían hasta tres ejemplares de cada uno.

Estos grupos, asegura el Consorcio, son responsables de más del 80 por ciento de los ataques al ganado en el ámbito del Parque y han tenido éxito reproductor en las últimas cinco temporadas de cría y arrastran un déficit de extracción de anteriores controles.

En las últimas fechas se ha actuado sobre el grupo “Cabrales-Tresviso” mediante batida, método admitido por los criterios de gestión de la especie en Cantabria, donde se ha llevado a cabo el control en el que se acabó con un macho y una hembra.

 

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