04/06/2012
  • La acción humana es la primera causa de muerte de felinos reintroducidos
  • Nueve de los casi 40 linces liberados desde 2009 han fallecido

La reciente muerte del lince ‘Hispano’, atrapado en un cepo en El Carpio (Córdoba), confirma que todos los felinos fallecidos tras haber sido liberados en las reintroducciones emprendidas en Sierra Morena y cuyo origen se ha podido conocer han muerto por causas humanas.

Nueve de los casi cuarenta linces liberados desde 2009 en las comarcas del Guadalmellato (Córdoba) y Guarrizas (Jaén) para consolidar una nueva población de este felino han fallecido, según datos facilitados por los planes de conservación de esta especie.

En seis de estas nueva muertes se ha podido aclarar la causa del fallecimiento de los linces: tres por furtivismo, tras quedar atrapados en cepos o en cajas-trampa; otros dos atropellados, y un sexto muerto por la Enfermedad Renal Crónica (ERC), patología asociada al erróneo suministro de un suplemento vitamínico en centros de cría en cautividad de este felino. Los otros tres linces fallecidos lo han hecho por causas que los responsables de los programas de conservación no han comunicado.

‘Cascabel’, uno de los siete primeros linces liberados en diciembre de 2009 en la reintroducción pionera de este felino emprendida por la Junta de Andalucía en el Guadalmellato fue hallado muerto ocho meses después cerca de la zona de suelta, víctima de la ERC.

El 30 de noviembre del 2010 se localizó, también en el Guadalmellato, el cadáver de ‘Guarrizas’, un valioso cachorro, puesto que era uno de los dos únicos ejemplares nacidos en el primer parto logrado tras esta reintroducción, que murió atropellado en una carretera cercana a la zona de suelta.

Otra muerte polémica fue la de ‘Grazalema’, nacida en cautividad y liberada el pasado diciembre en Guarrizas (Jaén), donde se realiza la segunda reintroducción de lince ibérico, cuyo cadáver fue hallado en agosto pasado dentro de una jaula-trampa colocada para capturar depredadores en Castellar de Santiago, al sur de Ciudad Real, donde esta actividad estaría prohibida al ser declarada precisamente área crítica para el lince.

A estas dos bajas se sumó, en marzo del 2011, la de ‘Charqueña’, madre ‘Guarrizas’, muerta por furtivismo tras quedar atrapada en un cepo colocado cerca de la zona de suelta, una práctica prohibida por la legislación ambiental andaluza.

‘Híades’, una hembra nacida en cautividad en el 2010 y liberada en Guadalmellato, también murió en abril del año pasado tras ser atropellada. El último de estos seis linces muertos por causa de origen humano ha sido‘Hispano’, otro ejemplar nacido en cautividad, en el 2011 en el centro el Acebuche (Doñana), liberado a comienzos de este año en el Guadalmellato y cuyo cadáver se localizó atrapado con un cepo.

Otros tres linces liberados en estas dos comarcas de Sierra Morena -‘Galán’, ‘Guadalmellato’ e ‘Íbero‘- también han fallecido, aunque la causa de estas muertes no ha sido comunicada oficialmente.

Tras la última pérdida, WWF ha pedido a la Junta de Andalucía y al Seprona de la Guardia Civil que desarrollen “una exhaustiva investigación” y “que los responsables sean puestos a disposición de la Justicia”. En cualquier caso, estas muertes “no pueden de ninguna manera suponer un freno” al proceso de sueltas, reintroducciones y recolonización iniciado en el 2009, “con buenos resultados hasta el momento y que está permitiendo la expansión de la especie y la colonización de nuevos territorios”.

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