Griñán y Aguilar presentan “Iberlince”, un nuevo LIFE dotado con 34 millones

Este programa LIFE, aprobado por la Unión Europea el pasado 19 de julio, cuenta con un plazo de ejecución de cinco años, y entre sus objetivos fundamentales destaca el de reintroducir poblaciones de este felino, catalogado en peligro crítico de extinción, en Portugal, Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía.

La mayor parte de los 34 millones de euros del presupuesto de “Iberlince” los aportará la Unión Europea, que desembolsará 20,9 millones de euros, equivalentes al 61,5 por ciento del total, según la información del programa LIFE a la que ha tenido acceso la Agencia EFE.

Este presupuesto es inferior al inicialmente planteado para este tercer programa de conservación del lince ibérico de la Junta de Andalucía, que se preveía rondase los cincuenta millones de euros.

Con estas inversiones se pretende aumentar y mejorar las actuales poblaciones de lince ibérico en Sierra Morena y Doñana, y reintroducir este felino, considerado el de mayor peligro de extinción del planeta, en territorios históricos que ocupó hasta hace décadas en Portugal, Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha.

Otro objetivo de “Iberlince” es la mejora de la diversidad genética de las poblaciones de este felino y reducir la mortalidad no natural de linces, en especial los atropellos, que suponen el 30 por ciento de las muertes accidentales de este felino; la caza furtiva y persecución, que supone otro 20 por ciento, o las infecciones, causantes de otro diez por ciento de fallecimientos.

“Iberlince” cuantifica algunos de sus objetivos, como aumentar la población de este felino en Sierra Morena hasta las 70 hembras territoriales, frente al medio centenar actual, y la de Doñana, desde las 17 hembras actuales hasta 25.

Las nuevas poblaciones de lince ibérico que se reintroducirán en territorios acondicionados en Andalucía, Portugal, Extremadura y Castilla-La Mancha se pretenden que cuenten antes de agosto de 2016, cuando finalice este nuevo proyecto, con un mínimo de cinco hembras territoriales, cada una.

En cada reintroducción también se aspira a que se asienten al menos la mitad de los linces liberados, con un mínimo del 33 por ciento de las hembras reintroducidas.

La consecución de estos objetivos rebajaría el máximo nivel de amenaza con el que ahora está catalogado el lince ibérico a un segundo escalón, según las directrices de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Los últimos censos oficiales, referidos a final del pasado año, cifran la población del lince ibérico en 284 ejemplares repartidos entre los 190 felinos identificados en la zona de Andújar-Cardeña, en Sierra Morena; los 77 de Doñana; los once de la reintroducción iniciada en 2010 en Guadalmellato (Córdoba) y los seis más liberados en la zona de Guarrizas (Jaén), algunos de estos últimos procedentes de centros de cría en cautividad.

Un número indeterminado de estos felinos también se abría asentado en zonas de Sierra Morena pertenecientes a Castilla-La Mancha.

El primer LIFE para la conservación del lince ibérico que gestionó la Junta de Andalucía entre 2002 y 2006 tuvo un presupuesto de casi 10 millones de euros y fue seguido de un segundo programa, que expira este año y cuyo presupuesto, de más de 26 millones de euros, supuso un récord europeo para estos proyectos.

Con la aprobación de “Iberlince” serán al menos 70 los millones de euros invertidos en Andalucía durante la última década para evitar la extinción de este felino.

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